La nueva normativa española facilita más que nunca el autoconsumo colectivo. Si vives en un bloque de pisos, ya no tienes que renunciar a la energía verde: puedes compartir una instalación gigante en la cubierta del edificio con todos tus vecinos y dividir los costes de manera proporcional.
¿Qué es el autoconsumo colectivo?
Es un modelo donde varias viviendas o locales se asocian a una misma planta de generación eléctrica. A través de un simple contador virtual, la distribuidora de la zona reparte automáticamente la energía que produce la azotea entre los vecinos que han pagado la instalación.
Las 3 grandes ventajas:
- Coste por familia minúsculo: Al ser una instalación industrial o semi-industrial en tamaño, el precio por vatio es hasta un 40% más barato que una instalación en una vivienda unifamiliar.
- Subvenciones astronómicas: Las comunidades de propietarios tienen acceso a ayudas directas de los fondos Next Generation que pueden llegar a cubrir hasta el 60% de todo el presupuesto.
- Cero impacto visual: Las placas se instalan en las terrazas superiores o tejados no transitables, siendo completamente invisibles desde la calle.
Lo único que se necesita es que el presidente de la comunidad incluya la propuesta en la próxima junta y conseguir una mayoría simple (1/3 de los propietarios) que quiera sumarse al proyecto de forma voluntaria. Quien no quiera participar, simplemente no paga nada.
VULL.CAT AI